Un baño de bosque no es una excursión
Es una práctica de bienestar en la naturaleza, originaria de Japón (shinrin-yoku, o forest bathing en inglés), que invita a vivir el bosque de manera consciente y pausada.
No se trata de caminar para hacer kilómetros, sino de bajar el ritmo, activar los sentidos y dejarse acompañar por lo que ofrece el entorno natural. Paseamos muy despacio, con pequeñas invitaciones sensoriales: observar, escuchar, tocar, respirar.
No es una excursión ni una actividad deportiva, sino una experiencia de presencia y calma. No hace falta experiencia previa ni ninguna condición física especial.